Sevilla se recorre a pie y a la sombra. Callejones encalados en Santa Cruz, palacios con patio, una catedral enorme junto a un alcázar que sigue siendo residencia real, y un río que separa el centro de Triana, el barrio de la cerámica y el flamenco. Entre visita y visita, la ciudad se come de pie en la barra, una tapa detrás de otra.
Con dos días completos ves lo esencial sin correr. Si puedes quedarte tres, ganas una tarde lenta en Triana o en la Alameda, que es cuando Sevilla se entiende mejor. Más abajo tienes un itinerario, los barrios donde dormir y lo que conviene saber sobre el calor, la Semana Santa y la Feria.
Qué ver
El centro histórico es uno de los más extensos de Europa, pero casi todo lo imprescindible está a pocos minutos andando entre sí. La Catedral, el Real Alcázar y el Archivo de Indias forman un único conjunto declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
01VerSanta Cruz
Real Alcázar
Un conjunto de palacios levantado y reformado durante siglos, sobre todo el palacio mudéjar que mandó construir Pedro I en el siglo XIV, con yeserías, zócalos de azulejo y el Patio de las Doncellas. Sigue siendo residencia oficial de la Familia Real cuando visita la ciudad, lo que lo convierte en uno de los palacios reales en uso más antiguos de Europa.
Reserva tiempo para los jardines: son tan parte de la visita como los salones. Compra la entrada con antelación en la web oficial, sobre todo en primavera.
02VerCentro
Catedral de Sevilla y Giralda
La mayor catedral gótica del mundo se construyó sobre la antigua mezquita almohade, de la que conserva el Patio de los Naranjos y la Giralda, el antiguo alminar coronado después por un campanario renacentista. Dentro están el retablo mayor y el monumento funerario a Cristóbal Colón.
Se sube a la Giralda por rampas, no por escaleras, pensadas para que se pudiera subir a caballo. Arriba tienes una de las mejores vistas sobre los tejados del centro.
03VerCentro
Archivo General de Indias
El antiguo edificio de la Lonja de Mercaderes, de trazas renacentistas, guarda desde el siglo XVIII la documentación sobre la administración española en América y Filipinas. Es la tercera pieza del conjunto Patrimonio Mundial, junto a la Catedral y el Alcázar.
La visita es corta y tranquila: la galería del piso superior, con sus estanterías de madera, merece la parada aunque solo tengas media hora.
04VerSanta Cruz
Barrio de Santa Cruz
La antigua judería de Sevilla es un laberinto de calles estrechas, plazuelas con naranjos y patios entrevistos a través de las cancelas. La plaza de Santa Cruz, la plaza de Doña Elvira o el callejón del Agua, pegado a la muralla del Alcázar, son buenos puntos para perderse sin plano.
Ve temprano por la mañana o al caer la tarde: a mediodía se llena de grupos y pierde buena parte de su calma.
Fotos: AnualCC BY-SA 4.0; Harvey BarrisonCC BY-SA 2.0; Harvey BarrisonCC BY-SA 2.0
05VerParque de María Luisa
Plaza de España
El gran edificio en semicírculo que diseñó Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929, con su canal, puentes de cerámica y un banco de azulejos dedicado a cada provincia española. Es probablemente la imagen más reconocible de la ciudad.
La luz de última hora de la tarde le sienta muy bien. Busca el banco de tu provincia: es la foto que todo el mundo acaba haciendo.
06VerParque de María Luisa
Parque de María Luisa
El parque más querido de Sevilla nació de los jardines del palacio de San Telmo, que la infanta María Luisa Fernanda de Borbón, duquesa de Montpensier, donó a la ciudad, y se rediseñó para la Exposición de 1929. Glorietas, fuentes, estanques y mucha sombra, que en Sevilla vale oro.
Al fondo está la plaza de América, con los pabellones que hoy ocupan el Museo Arqueológico y el de Artes y Costumbres Populares.
07VerArenal
Torre del Oro
Torre albarrana almohade del siglo XIII, a orillas del Guadalquivir, que formaba parte del sistema defensivo del puerto. Hoy alberga una pequeña sala del Museo Naval.
Lo mejor es verla desde el paseo junto al río, de camino a Triana o a la Maestranza.
08VerEncarnación
Setas de Sevilla (Metropol Parasol)
La estructura de madera diseñada por Jürgen Mayer H. cubre la plaza de la Encarnación desde 2011. Debajo tienes el mercado de abastos y el Antiquarium, con restos romanos y almohades aparecidos durante las obras; arriba, una pasarela con vistas de todo el centro.
Sube al mirador al atardecer, cuando la Giralda y los tejados se tiñen de naranja.
09VerSan Bartolomé
Casa de Pilatos
Palacio de los siglos XV y XVI que mezcla mudéjar, gótico y renacimiento italiano, con uno de los conjuntos de azulejos más bellos de la ciudad y un patio principal lleno de esculturas clásicas. Pertenece a la Casa Ducal de Medinaceli.
Es una alternativa más tranquila al Alcázar si quieres ver un palacio sevillano sin colas largas.
10VerCentro
Palacio de las Dueñas
Palacio de la Casa de Alba, con patios, jardines y una colección de arte y objetos que refleja siglos de historia familiar. Aquí nació Antonio Machado, que empezó su poema «Retrato» con «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla».
Está a un paseo corto de las Setas, así que combina bien en la misma mañana.
11VerMuseo
Museo de Bellas Artes de Sevilla
Instalado en el antiguo convento de la Merced Calzada, es una de las pinacotecas más importantes de España. Destaca la pintura barroca sevillana: Murillo, Zurbarán y Valdés Leal.
Los claustros y la plaza del Museo, con su mercadillo de pintura los domingos por la mañana, ya justifican el desvío.
12VerMacarena
Basílica de la Macarena
Sede de la Esperanza Macarena, una de las imágenes más veneradas de la Semana Santa sevillana. Está junto al arco de la Macarena y a un tramo de la muralla medieval.
Aunque no seas de procesiones, entender la devoción que despierta ayuda a entender la ciudad. De paso, recorre la calle Feria y baja hasta la Alameda.
Dónde comer
En Sevilla se tapea. La costumbre es ir de bar en bar, pedir dos o tres tapas en la barra con una caña o un vino, y moverse al siguiente. Muchos bares sirven tapas solo en la barra y raciones o medias raciones en las mesas, así que si quieres probar mucho, come de pie.
Platos para buscar en la pizarra: salmorejo, espinacas con garbanzos, montadito de pringá (la carne del puchero), carrillada al vino, pescaíto frito (adobo, boquerones, chocos), papas aliñás, serranito y, en primavera, caracoles. Para desayunar, tostada con aceite o churros con chocolate. Los sevillanos comen y cenan tarde: si llegas pronto, encontrarás sitio.
Fotos: Rubén ViqueCC BY 2.0; Rubén ViqueCC BY 2.0; MartaCC BY 2.0; FunknendaiCC0
13ComerCentro
El Rinconcillo
Abierto desde 1670, es el bar más antiguo de Sevilla y conserva su barra de madera, los azulejos y las botellas antiguas. La cuenta se apunta con tiza sobre el mostrador.
Pide las espinacas con garbanzos y un montadito. Está detrás de la iglesia de Santa Catalina, cerca de las Setas.
14ComerSanta Cruz
Bodega Santa Cruz Las Columnas
Bar de tapas siempre lleno en pleno barrio de Santa Cruz, a dos pasos de la Catedral. Se come de pie, en la barra o en la calle, y la cuenta también va a tiza.
Funciona muy bien para una primera parada después del Alcázar. Hay que ser un poco decidido para pedir en la barra.
15ComerArenal
Casa Morales
Bodega fundada en 1850 y en manos de la misma familia desde entonces. Conserva las grandes tinajas de barro de cuando aquí se criaba vino, la barra gastada y las mesas de madera.
Pide un vino y una tapa de la pizarra. Está cerca de la Catedral, en el camino hacia el Arenal.
16ComerArenal
Bodeguita Romero
En la calle Harinas, a un paso del Arenal, es uno de los nombres que salen siempre cuando se habla de la mejor pringá de Sevilla.
El montadito de pringá y las papas aliñás son lo que se viene a pedir.
17ComerSanta Cruz
Freiduría Puerta de la Carne
Freiduría clásica en la calle Santa María la Blanca: pescado frito al peso, servido en cucurucho de papel, como se ha hecho siempre en Sevilla. Adobo, chocos, boquerones, puntillitas.
Puedes llevártelo o comerlo en sus mesas. Combina bien con un paseo por la zona de los jardines de Murillo.
18ComerTriana
Casa Ruperto
Bar de barrio en Triana, famoso por sus codornices fritas en adobo. Mesas altas, servicio rápido y mucha gente del barrio.
Queda fuera de la zona más turística de Triana, en la avenida de Santa Cecilia: vale el paseo extra si quieres comer como en casa de un sevillano.
19ComerCentro
Bar El Comercio
Bar de 1904 en la calle Lineros, con fachada de madera, azulejos originales y barra de toda la vida. Es famoso por sus churros con chocolate.
Es la parada perfecta para desayunar antes de una mañana de visitas por el centro.
20ComerCentro
Confitería La Campana
Confitería fundada en 1885 en la esquina de la calle Sierpes con la plaza de la Campana. Techos con yeserías, vitrinas de época y dulces tradicionales sevillanos: yemas, polvorones, lenguas de almendra.
En Cuaresma, sus torrijas son una institución. El resto del año, un café con algo dulce a media tarde.
Planes
Más allá de los monumentos, Sevilla se disfruta haciendo cosas sencillas: cruzar el río, escuchar flamenco, subir a un mirador o pedalear bajo los árboles.
21HacerTriana
Mercado de Triana
Mercado de abastos junto al puente de Isabel II, levantado sobre los restos del castillo de San Jorge, la antigua sede de la Inquisición, que hoy se puede visitar como espacio de memoria. Puestos de fruta, pescado y chacinas conviven con barras donde tomar algo.
Ve por la mañana, cuando el mercado tiene vida de verdad, y luego callejea por las calles Pureza y San Jacinto.
22HacerTriana
Centro Cerámica Triana
Museo instalado en la antigua fábrica de cerámica Santa Ana, con sus hornos históricos y una colección que cuenta siglos de tradición alfarera en Triana.
Al salir, las calles Callao, Alfarería y Antillano Campos aún tienen tiendas de cerámica y azulejos.
23HacerTriana
Calle Betis
La calle que mira al río desde la orilla de Triana, con sus fachadas de colores y la mejor vista de la Torre del Oro y la Maestranza. Por la noche se llena de bares con terraza.
Cruza por el puente de Isabel II, el puente de Triana, uno de los puentes de hierro más antiguos de España, y vuelve paseando por la orilla.
24HacerCentro
Museo del Baile Flamenco
Museo impulsado por la bailaora Cristina Hoyos, dedicado a la historia del baile flamenco, en un edificio histórico entre la Alfalfa y Santa Cruz. Además de las salas, programa espectáculos de flamenco en directo.
Consulta la programación y reserva en la web oficial. Si prefieres un ambiente más de barrio, busca en Triana bares y peñas con flamenco algunas noches.
25HacerArenal
Plaza de toros de la Real Maestranza
Una de las plazas de toros más antiguas y bonitas de España, de planta irregular y fachada blanca y albero junto al río. Se puede recorrer con visita guiada, que incluye el museo taurino y el ruedo.
No hace falta ir a una corrida para apreciar la arquitectura: la visita está pensada para cualquier curioso.
Otro plan que funciona en cualquier época es ver la ciudad desde el agua: hay paseos en barco por el Guadalquivir que salen del muelle junto a la Torre del Oro, y empresas que alquilan kayak y paddle surf en la dársena. Y si te apetece pedalear, el Parque de María Luisa y la ribera del río son llanos y tienen carril bici.
Dos días en Sevilla
Día 1 · Catedral, Alcázar y Santa Cruz
Empieza con churros en El Comercio y entra a la Catedral a primera hora; sube a la Giralda antes de que apriete el calor. Desde allí, el Real Alcázar con calma, jardines incluidos.
Come de tapas en Santa Cruz o en el Arenal. Por la tarde, piérdete por el barrio de Santa Cruz y camina hasta la Plaza de España y el Parque de María Luisa cuando baja el sol.
Cierra el día con una cena de tapas por el centro o un espectáculo de flamenco.
Día 2 · Setas, palacios y Triana
Mañana de palacios: Palacio de las Dueñas y Casa de Pilatos, con parada intermedia en las Setas para ver el Antiquarium. Si te gusta la pintura, cambia uno de los palacios por el Museo de Bellas Artes.
Después de comer, cruza el puente de Isabel II hacia Triana: mercado, Centro Cerámica y calles de alfareros. Vuelve a la calle Betis para ver caer la tarde sobre el río.
Por la noche, sube al mirador de las Setas o acércate a la Alameda de Hércules, donde se cena tarde y se alarga la noche en sus terrazas.
Dónde alojarse
El centro de Sevilla es compacto y casi todo se hace a pie, así que el barrio que elijas define más el ambiente que la distancia.
| Barrio | Para quién | Ambiente | A tener en cuenta |
|---|---|---|---|
| Santa Cruz | Una primera visita corta | El más fotogénico, con la Catedral y el Alcázar a la vuelta de la esquina | La zona más turística; en algunas calles el taxi no llega a la puerta |
| Centro y Arenal | Casi cualquier viaje | Tiendas, bares de toda la vida y el tranvía a un paso | Ruidoso los fines de semana y en Semana Santa |
| Triana | Si repites visita o buscas algo menos turístico | Barrio con identidad propia: cerámica, flamenco y mercado | Los monumentos, a quince o veinte minutos andando |
| Alameda y Macarena | Quien busca ambiente local y salir de noche | Alternativo, con terrazas y precios a menudo más contenidos | Más lejos de los monumentos; noches animadas |
| Nervión | Si llegas en tren o vienes a un partido o un evento | Residencial y comercial, con metro y tranvía | Sin el encanto del casco histórico |
Santa Cruz
El más fotogénico y el más cómodo para ver los grandes monumentos: la Catedral y el Alcázar quedan a la vuelta de la esquina. Ideal para una primera visita corta.
A cambio, es la zona más turística, con más grupos de día y menos vida de barrio. Algunas calles son tan estrechas que el taxi no llega a la puerta.
Centro y Arenal
Entre la Catedral, la calle Sierpes y el río tienes la zona más práctica: tiendas, bares de toda la vida, el tranvía a un paso y la Maestranza al lado. Funciona para casi cualquier viaje.
Puede ser ruidoso los fines de semana y en Semana Santa, cuando por muchas de sus calles pasan las procesiones.
Triana
Al otro lado del río, con identidad propia: cerámica, flamenco, mercado y vistas del centro desde la calle Betis. Te sientes en un barrio más que en una zona de hoteles.
Los monumentos quedan a un paseo de quince o veinte minutos cruzando el puente. Buena opción si repites visita o buscas algo menos turístico.
Alameda y Macarena
El norte del casco antiguo es más alternativo y local: la Alameda de Hércules con sus terrazas, la calle Feria y su mercado, y la basílica de la Macarena. Buen ambiente nocturno y precios a menudo más contenidos que junto a la Catedral.
Está algo más lejos de los grandes monumentos y las noches en la Alameda pueden ser animadas.
Nervión
Barrio residencial y comercial al este del centro, cerca de la estación de Santa Justa, con buenas conexiones de metro y tranvía. Cómodo si llegas en tren o vienes a un partido o un evento.
Le falta el encanto del casco histórico: para ver monumentos tendrás que coger transporte o caminar un buen rato.
Cuándo ir
La primavera es la mejor época y también la más solicitada. Entre marzo y mayo el tiempo es suave, los naranjos huelen a azahar y la ciudad vive sus dos grandes fiestas.
La Semana Santa llena las calles de cofradías y pasos durante toda la semana anterior a la Pascua. Es un espectáculo único, pero el centro se vuelve difícil de cruzar y los alojamientos se reservan con mucha antelación. La Feria de Abril suele celebrarse unas semanas después, en el recinto ferial de Los Remedios, con casetas, trajes de flamenca y sevillanas hasta el amanecer; muchas casetas son privadas, aunque también hay públicas. Sus fechas cambian cada año porque dependen de la Semana Santa.
El otoño es la otra gran época: temperaturas agradables y menos gente que en primavera. El invierno es suave y soleado, con noches frescas, y es buen momento para ver monumentos sin colas.
El verano es muy caluroso, de los más calurosos de Europa. Se puede visitar, pero adapta el horario: monumentos a primera hora, siesta o museos a mediodía, y calle a partir de la tarde.
Cómo moverse
A pie es como mejor se conoce Sevilla: el casco antiguo es llano y la mayor parte de los monumentos están a menos de veinte minutos andando entre sí.
Tranvía (Metrocentro): recorre el eje Plaza Nueva, Archivo de Indias, Puerta de Jerez, Prado de San Sebastián y San Bernardo, y continúa hacia Nervión. Útil para cruzar el centro sin calor.
Metro: la línea 1 cruza la ciudad de oeste a sureste, con paradas como Puerta Jerez, Prado de San Sebastián, San Bernardo y Nervión.
Autobús urbano (TUSSAM): cubre toda la ciudad, con líneas circulares alrededor del centro histórico.
Sevici: el sistema público de bicicletas, con estaciones repartidas por la ciudad y una red amplia de carriles bici.
Taxi y VTC: fáciles de encontrar; algunas calles de Santa Cruz no tienen acceso para coches.
Desde el aeropuerto, la línea EA de TUSSAM conecta la terminal con el centro, con paradas en Santa Justa, San Bernardo, Prado de San Sebastián y Plaza de Armas. También tienes taxis en la salida de la terminal.
En tren, la estación de Santa Justa recibe el AVE desde Madrid y otras ciudades. Desde allí puedes ir al centro en autobús, en taxi o caminando algo menos de media hora.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para ver Sevilla?
Con dos días completos ves los imprescindibles: Catedral, Alcázar, Santa Cruz, Plaza de España y Triana. Con tres o cuatro puedes añadir palacios, museos y tardes sin prisa.
¿Hay que reservar la entrada del Real Alcázar?
Es muy recomendable, sobre todo en primavera, puentes y fines de semana. Compra en la web oficial y consulta allí horarios y condiciones.
¿Cuál es la mejor época para visitar Sevilla?
La primavera y el otoño, por las temperaturas. En verano hace mucho calor y conviene organizar las visitas a primera hora y al atardecer.
¿Cómo se llega del aeropuerto al centro?
Con la línea de autobús EA de TUSSAM, que para en Santa Justa, San Bernardo, Prado de San Sebastián y Plaza de Armas, o en taxi desde la terminal.
¿Dónde ver flamenco en Sevilla?
El Museo del Baile Flamenco programa espectáculos en el centro, y en Triana hay bares y peñas con flamenco algunas noches. Consulta la programación antes de ir.
¿En qué barrio es mejor alojarse?
Santa Cruz o el Centro si es tu primera visita y quieres tener los monumentos cerca. Triana o la Alameda si prefieres un ambiente más local.
¿Se puede visitar Sevilla durante la Semana Santa o la Feria?
Sí, y es una experiencia muy especial, pero el centro está muy concurrido y el alojamiento se agota pronto. Reserva con mucha antelación.
¿Qué hay que comer en Sevilla?
Espinacas con garbanzos, salmorejo, montadito de pringá, carrillada, pescaíto frito y, para desayunar, churros con chocolate o tostada con aceite.